Nos desplazamos hasta Moraira para realizar un proyecto muy especial: la transformación de la terraza de un espectacular chalet de estilo ibicenco, donde la arquitectura, la luz mediterránea y los acabados blancos son los grandes protagonistas.
El objetivo era claro desde el inicio: crear una superficie que mantuviera la esencia minimalista y elegante del entorno, pero aportando la resistencia necesaria para soportar el paso del tiempo, las condiciones exteriores y el uso diario.
El resultado: una terraza de 80 m² con un acabado blanco limpio, uniforme e impecable, perfectamente integrada con la estética del chalet.
Cada obra tiene sus propios desafíos, y en este caso la ubicación y el acabado exigido requerían una planificación especial.
Para poder trabajar con la máxima precisión y garantizar la correcta ejecución del pavimento, fue necesario realizar el suministro y aplicación del material mediante grúa, permitiendo una distribución eficiente y controlada en toda la superficie.
Los principales retos del proyecto fueron:
✅ Mantener un acabado blanco homogéneo en toda la terraza.
✅ Evitar cualquier tipo de marca o imperfección durante el proceso de fratasado.
✅ Conseguir un pavimento resistente sin perder la estética elegante del diseño ibicenco.
✅ Adaptarnos a las condiciones del entorno para obtener el mejor resultado posible.
Aunque el acabado visual es una parte fundamental del proyecto, la verdadera calidad de un pavimento empieza desde su interior.
Por eso, durante la ejecución incorporamos diferentes elementos técnicos destinados a mejorar el comportamiento del hormigón:
La incorporación de estas fibras ayuda a mejorar las prestaciones del pavimento, aportando:
También se instaló una lámina plástica inferior, creando una separación adecuada y ayudando a proteger el pavimento durante el proceso de ejecución.
Cada detalle cuenta cuando el objetivo es conseguir un resultado que permanezca perfecto durante años.
En este proyecto, el acabado final dependía tanto de los materiales utilizados como del momento y la forma de aplicación.
Por ello, decidimos realizar el trabajo durante la noche.
Una decisión estratégica que nos permitió trabajar en unas condiciones más favorables:
✔️ Menor exposición directa al sol.
✔️ Temperaturas más estables durante la aplicación.
✔️ Mayor control sobre el secado y el acabado final.
✔️ Un color blanco más uniforme y limpio.
El resultado habla por sí solo: una superficie completamente blanca, sin sombras, marcas ni alteraciones visuales.
En acabados donde el color y la estética tienen tanto protagonismo, incluso la herramienta utilizada puede marcar la diferencia.
Para esta terraza empleamos paletas de teflón/plástico en lugar de las tradicionales de acero.
¿Por qué?
Porque las herramientas metálicas pueden transmitir más calor durante el proceso de trabajo, pudiendo afectar ligeramente al acabado superficial.
Con las paletas de teflón conseguimos:
Este proyecto representa perfectamente nuestra filosofía de trabajo: unir técnica, experiencia y cuidado por los detalles.
Porque un buen pavimento no es únicamente el resultado que se ve al terminar la obra.
Es todo lo que hay detrás:
🔸 La planificación previa.
🔸 La elección de materiales.
🔸 La adaptación a las condiciones del entorno.
🔸 La precisión durante la ejecución.
🔸 Y el compromiso por conseguir un acabado perfecto.
En Moraira dejamos una nueva terraza preparada para formar parte de un espacio único: elegante, resistente y totalmente integrada en la arquitectura mediterránea del chalet.